DÁNDOLE VUELTAS AL SEGURO DEL COCHE: BULOS, REALIDADES Y… A PAGAR
No pretendo entrar en polémicas
sobre compañías de seguros, cómo se comportan algunas ante un siniestro y si se
hacen cargo de lo que prometen (ese tema sería inagotable). Basta con entrar en
foros de usuarios y los casos son incontables e incluso rebuscados tanto para
bien como en algunos casos para muestra de casi estafa.
La premisa, por normativa legal, es
la siguiente: todo vehículo dado de alta en tráfico, aunque no se utilice, debe
tener un seguro en vigor, al menos un seguro mínimo obligatorio o
seguro de Responsabilidad Civil. También se conoce como seguro de
coche a terceros. Este tipo de seguro cubre los daños que el conductor de
un vehículo puede ocasionar a terceras personas o a otros vehículos o bienes en
caso de accidente en el que él sea culpable. Si un vehículo no tiene seguro en
vigor NO PUEDE CIRCULAR, y puede ser multado con cantidades que oscilan entre
los 650 y los 3.000€, además puede ser inmovilizado.
Por lo tanto, debemos tener muy
en cuenta si el conductor está cubierto por la póliza del vehículo: cuidado con
hijos con carnet recién sacado o personas de edad muy avanzada, ya que podría
darse el caso de que sea necesario hacer una ampliación de la póliza para que
estén cubiertos y así la compañía no de desentienda en caso de un siniestro.
Uno de los bulos que sigue
circulando desde hace mucho tiempo es que el color (rojo o amarillo por
considerarse más agresivos) influye en el precio de la póliza del seguro: ¡¡¡¡FALSO!!!!
Puede influir el tipo de pintura por el coste a la hora de repararlo, pero nada
más.
Otro de los aspectos que han
cambiado es que ya no es necesario llevar el recibo del pago de la póliza en el
vehículo, pero por ser prácticos sí es conveniente tener a mano el número de la
póliza para, en caso de siniestro, poder rellenar el parte consiguiente. En
estos casos hay un plazo de 7 días desde que se produce el siniestro para
comunicarlo a la compañía.
En cuanto a los tipos de póliza
el catálogo de opciones es amplísimo. Por mi parte, si el coche es nuevo
sugiero todo riesgo con una franquicia de hasta 300€, con lo que el
precio del seguro baja de manera considerable y en el caso de un golpe del que
seamos responsables sólo nos haremos cargo de 300€ de daños propios. Hay una
teoría que afirma que mientras se esté pagando el coche el seguro debe ser a
todo riesgo, con franquicia, y así en caso de siniestro no hay descalabros
económicos.
Hablando con comerciales y
directivos de aseguradoras me comentan que es muy frecuente mantener la
modalidad de seguro durante la vida del vehículo, por costumbre o por no
fijarse. Esto lleva consigo lo siguiente: imaginemos una familia que con
esfuerzo y un préstamo se compra un coche nuevo y decide asegurarlo a todo
riesgo (con un coste elevado). Mantienen esa póliza durante años sin ser
conscientes de que cuando el coche tenga 6 o 7 años, un golpe mediano podrá
suponer un coste de reparación superior al valor venal del vehículo (precio que
se pagaría en ese momento por uno similar), que será lo que nos paguen, por lo
que a partir de ciertos años de antigüedad tener un seguro a todo riesgo no es
rentable.
En cuanto a contratación no nos
engañemos: las compañías de seguros son empresas multinacionales que necesitan
nuevos clientes por lo que en ocasiones no es oro todo lo que reluce a nivel de
precios, prestaciones y servicios en la oferta inicial. Lo importante es lo que
queda reflejado en la póliza firmada (un documento aburridísimo de no sé cuántas
páginas). Como siempre, y para tener una visión más amplia, sugiero entrar en
foros de clientes de las compañías.
Gracias por vuestro tiempo y como siempre… si ha sido de tu interés
por favor compártelo. GRACIAS por ayudarme a crecer.
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